lunes, 21 de julio de 2014

Toulouse y el Camino de medio día (midi)

Después de todas las cicloventuras que vivimos en nuestros primeros días y que afortunadamente siempre terminaron con un final feliz, Toulouse nos parecía esa recompensa que toda persona espera después de un gran esfuerzo. 

Nuestra llegada a Toulouse tuvo su toque curioso, esta vez gracias a un ciclista que casi por arte de magia cambio su rumbo y decidió guiarnos por todas las ciclorutas desde varios km. antes de Toulouse hasta un lugar central donde pudiéramos ubicarnos fácilmente. 

Una vez en Toulouse, empezaron los reencuentros!! Las primeras noches nos hospedó Simona a quien había conocido en Cuba algunos años atrás, las noches siguientes nos hospedó Vincent, un amigo de Laura J. que había conocido en Brasil. Fue genial encontrar manos amigas y un lugar acogedor después de unos días dificiles, además que fueron super hospitalarixs con nosotras. Pasamos momentos super bonitos mostrándoles algo de la cocina colombiana e intercambiando experiencias de vida con Vincent y Elizabeth. Esas son las particulares conexiones que se crean cuando viajas, no sabes cuáles van a perdurar, cuáles son pasajeras, son las vueltas de la vida las que deciden con quien tienes un feliz reencuentro.

Con Simona!!

Simona preparó este especial desayuno para nosotras.

Con Vincent.

Vincent y Elizabeth a punto de probar plátanos con queso.

A Toulouse la conocimos de lado a lado gracias a las bicis, no solo porque fueron nuestro medio de transporte, sino porque atravesamos la ciudad varias veces para completar nuestro equipo, así que entre ires y venires apreciamos sus canales, la hermosa arquitectura, el Capitolio y le pusimos alforjas al frente a las bicis para equilibrar mejor el peso y pedalear mejor :-)

Paseando por Toulouse





Después de los días revitalizantes en Toulouse retomamos las cicloventuras, tomamos la famosa ruta de bicis que sigue todo el Canal de Midi desde Bordeaux hasta Bèziers.







El primer día fue sencillo, avanzamos bastante porque la ruta está en muy buen estado y estábamos fascinadas con la atmósfera del canal alejado de los carros, rodeado de árboles gigantes que te dan sombra, hermosos y tranquilos patos y las pintorescas embarcaciones que adornan el camino. Esa noche descansamos en Gardouch, un pueblito cerca del canal, una familia nos dejó acampar en su jardín. El día siguiente también avanzamos sin problema, pasamos por la hermosa ciudad de Castelnaudary y acampamos a la orilla del río al lado de las embarcaciones, en un hotel mil estrellas.



Fue el tercer día, al cambiar de departamento, cuando las cosas se complicaron un poco, ya que la ruta desmejoró significativamente. Sin embargo, logramos llegar a Carcassonne (nuestro principal objetivo del canal) antes del medio día. Nos ubicamos en un camping para poder conocer la ciudad con tranquilidad y porque aveces hace un poco de falta tener un lugar fijo para pasar la noche, tomar una ducha y eventualmente conocer otrxs viajerxs... pese a que luego hay que apretar un poco el presupuesto.

Carcassonne fue la primera ciudad turística q visitamos desde que empezamos el viaje en bici, es super famosa por albergar un castillo - fortaleza del medio evo, bastante conservado e impresionante. Lastimosamente, adentro básicamente está destinado al comercio y los precios son cero amigables con el presupuesto de unx ciclista, por lo que fue un poco tortuoso pasear por todas las calles sin probar ninguno de los pasteles exóticos que se exhibían en las vitrinas e incluso debemos confesar que envidiamos sobre manera a todxs los niños que comían helados, crepes y un sin fin de golosinas patrocinadas por sus padres :-( Todo fue un poco más triste después de la tormenta que llegó cuando salimos del castillo... jejeje en verdad sí nos gustó Carcassonne y lo más importante: aprendimos a resistirnos a postres, helados, crepes, tortas de café.... cuando viajas con bajo presupuesto. Si superamos Carcassonne superamos cualquier cosa.



Al día siguiente retomamos el Canal du Midi, pero esta vez la ruta no fue nada amigable, después de la lluvia estaba completamente encharcada y era imposible pedalear a una velocidad decente, así que no avanzamos casi nada y terminamos super cansadas por el esfuerzo. De nuevo acampamos a orillas del canal.

Cuando el canal ya no fue tan chevere.
Al día siguiente la ruta se puso aún peor, así que después de recorrer unos pocos metros abandonamos el canal y tomamos carretera hacia Bèziers, fue un día genial: avanzamos la mayor cantidad de kilómetros en todo el viaje y tuvimos nuestra recompensa en Bèziers!!!! (Les contamos en el próximo articulo :-) )

El canal du midi nos dejó la enseñanza de que no podemos esperar que el camino siempre sea fácil, incluso si es una famosa ruta de bicis, cada día podemos encontrar una piedra en el camino que encadene y desencadene una cicloventura, ese es uno de los encantos de viajar en bici :-) 

1 comentario:

  1. Mis queridísimas Lauris! estoy TAN orgullosa de Ustedes!!!!! qué maravilla darse esta oportunidad en la vida! los caminos que han andado, y los que faltan por pedalear!! aprecien cada risa, cada lágrima, y cada onda que el viento dibuje en su pelo! esta es la aventura de la vida!!
    Las quiero!!!
    (Namaste ॐ)

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