jueves, 15 de enero de 2015

Adentrándonos en Liguria

Ya en Italia, era momento de empezarnos a familiarizar con un nuevo sistema de cosas, pues a pesar de solo cruzar una linea fronteriza artificial, en verdad muchas cosas cambian. Los precios, el idioma, el trato con la gente, teníamos que descubrir cuál era el supermercado más barato de Italia, aquel que remplazaría el "Intermarche" (les adelanto que más adelante descubrimos que es "Penny Market"). Es fascinante estar a punto de descubrir un nuevo mundo. La primera región de Italia que conoceríamos fue Liguria.

Antigua carrilera
Uno de los primeros y más emocionantes descubrimientos fueron las ciclovías de esta región, pues son sencillamente impresionantes, una de ellas incluso  funciona como museo de la historia ciclistica de Italia. Esta cicloruta está construidas sobre una vieja carrilera de tren, son enormes, están muy bien señalizadas, iluminadas y deleitan a sus usuarios con hermosos paisajes y playas, además conectan un buen número de ciudades. Tuvimos unos buenos kilómetros de cicloruta de Ospedaletti a San Remo. Hubo un momento en que sin querer nos desviamos de la cicloruta y un señor amablemente nos paró para aconsejarnos que tomáramos la cicloruta por seguridad e incluso nos guió hasta ella. Pudimos avanzar varios kilómetros rápidamente y muy tranquilas.


Cicloruta museo


Escogímos San Remo para comer nuestra primera pizza italiana. Recorrimos varios restaurantes buscando por la anheladisima pizza a un buen precio. A la final, lamentablemente no dimos con el lugar adecuado y no fue como la esperábamos, o tal vez teníamos demasiadas expectativas. Pero bueno, para la mejor pizza del mundo ya iríamos a Napolés.



Toda la Liguria tiene una arquitectura muy particular y llamativa. Las casitas de diferentes colores, los balcones, las ciudades encrustadas en la montaña, las callesitas estrechas y la decoración de las fachadas con caras y cenefas que parecen estar en relieve, pero que en realidad solo están muy bien pintadas. Una muy buena introducción de lo que veriamos más adelante.


En el camino conocimos a otro Giovanni (uno de los mil Giovanni que habitan en Italia, nosotras conocimos como cuatro en menos de un mes), un ciclista que nos vio por la carretera y atraído por nuestra bandera colombiana empezó a hablarnos. Nos contó que su esposa había vivido muchos años en Colombia y que amaba el país, luego nos llevó a cenar a un maravilloso lugar donde comimos tal vez la hamburguesa vegetariana más deliciosa del mundo.

Con Giovanni
Después de cenar, insistió en ayudarnos a buscar hospedaje. Nos acompañó a un campamento, el más costoso que habíamos encontrado en todo el viaje hasta ese momento :O No sabíamos qué hacer pues nos daba pena decirle que no nos queríamos quedar y que preferíamos dormir en un parque jajaja. Así que una vez se fue, empezamos a buscar lugares al rededor sin ningún éxito. Lamentablemente ya era muy tarde para buscar otro lugar y tuvimos que regresar y resignarnos a pagar camping una vez más.

En ese momento ya teníamos el presentimiento de que encontraríamos gente maravillosa en Italia dispuesta a ayudarnos casi todos los días y la certeza de que definitivamente viajar por la costa no es buena idea!!! recuerden este post.

Mar Mediterraneo

3 comentarios:

  1. Esto es del año pasado, y este año por donde anda, tambien comiendo pizza en italia?

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    1. No, por ahora comiendo pizza en Bogotá que también es muy rica.

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