Superada nuestra primera tormenta llegamos a Niza, allí nos recibieron Jenny, Ane y Yoanna, a quien había conocido años antes en Asunción cuando fuimos hospedadas por la misma host de couch surfing :-) Me hace feliz reencontrarme con personas que pensé que no volvería a ver :-)
Además de hospedarnos, Yoanna cuadró su trabajo para tener la mañana libre y poder mostrarnos la ciudad. Caminamos con ellas por el boulevard principal de Niza que tiene unas playas super bonitas y amplias ciclorutas. Luego subimos a un mirador, ya acompañadas solo por Ane, la hermana de Yoanna, que pese a ser de España y vivir desde hace poco allí, fue una gran guía y logró mostrarnos lo mejor de Niza en nuestra corta estadía. Desde el mirador pudimos observar el mar de varios tonos de azúl y su arquitectura mediterranea, era una mezcla fascinante.
Recorrimos rápidamente el centro de la ciudad ya que desafortunadamente teníamos que seguir nuestro camino ese día. Fue una lastima no poder estar más tiempo, pero ya íbamos varios días atrasadas en nuestro "cronograma", que pese a no ser obligatorio si era necesario para poder ver todo lo que queríamos ver en tres meses.... visas :-(!! Sin embargo pudimos notar que Niza es una hermosa ciudad y seguimos super felices por seguir encontrando y reencontrarnos lindas personas en el camino. Muchas gracias, esperamos verlas de nuevo!!!!
| Centro de Niza |
| Camino a Mònaco |
| Perdidas en Mònaco |
Dado que estábamos enfocadas en cruzar la frontera ese mismo día y llegar a Ventimiglia, Italia, no contemplamos en dónde dormiríamos esa noche, lo que parecía bastante preocupante teniendo en cuenta que estábamos rodeadas de casas lujosas, montañas y mar, que no había una pradera o camping para armar nuestra carpa y que no íbamos a encontrar un hotel que no fuera 5 estrellas, pues prácticamente aún estabamos en Mónaco, por suerte en aquellos días aún oscurecía como a las 10pm. Siendo así, nuestra única opción fue dormir en una estación de bus, bastante elegante como todo al rededor, y mejor aún, evidentemente en desuso porque, osea, ¡quién va a usar el bus en Mónaco!!
| Karim |
Creemos que vació la nevera del lugar donde trabajaba, nos llevó frutas, queso, verduras, como tres paquetes de galletas y variados tipos de pan, además de unos finos platos, cubiertos y servilletas. No contento con lo anterior y ante su incapacidad de quedarse tranquilo sabiendo que pasaríamos la noche allí, nuestro ángel Karim, decidió acondicionar la estación para que pasáramos una cómoda noche -lo cual no cuadraba con nuestro plan de pasar desapercibidas, pero quien le dice que no a tan generoso hombre-, trajo colchones, cobijas y almohadas para nosotras y así pasamos la noche, cómodas y seguras, pues lo peor que puede pasar en Mónaco es que dos cicloviajeras pasen la noche en la estación de bus y se alíen con el conserje para convertirla en un cómodo refugio.
Lamentablemente, al día siguiente no nos pudimos despedir y tuvimos que seguir nuestro camino sin decir adiós a Karim, el protagonista de otra de nuestras hermosas cicloventuras llenas de generosidad infinita e inesperada que siguen cambiando nuestra forma de ver el mundo.
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