lunes, 15 de septiembre de 2014

La costa azul

Después de Lavandou, continuamos por la costa francesa, pasamos por Hyeres, Sainte Maxime, Frejus, Cannes, Antibes y otra buena cantidad de pequeñas ciudades costeras que cruzamos por el camino. Nuestro siguiente gran objetivo era Niza. Esta famosa y turística región francesa trajo pros y contras para estas cicloviajeras.


Paiseje pos presenciar accidente
Para siempre quedaron grabados en nuestra memoria los hermosos paisajes que el mar y nuestras bicis nos permitieron presenciar, ya sea después de una fuerte subida que después de sufrirla valió la pena para encontrar el majestuoso mar detrás de la montaña, o para curar la depresión después de presenciar un grave accidente automovilistisco que nos permitió reflexionar sobre lo afortunadas que somos al poder viajar y ver un poco más del mundo mientras es posible, sobre todo lo que significa esta oportunidad: dos mujeres, colombianas, viajando en bicicleta, la gente siempre se sorprende al vernos y muchos tratan de ayudarnos, definitivamente no es algo que se vea todos los días. Nos hemos hecho más fuertes y hemos aprendido tantas cosas que esperamos poder compartir... nada será lo mismo después de este viaje. Sin duda ese fue un gran pro.

Paisaje pos escalada de montaña
Otros pros: la facilidad del terreno, vas en lo plano, no te fatigas, avanzas muchisimos kilómetros por día, puedes encontrar algunos buenos kilómetros de excelentes ciclovias; por lo general son lugares muy seguros y cada vez que quieras puedes parar a entrar al mar, descansar en la playa después de un largo día de bici o hacer un pic nic a la hora del almuerzo, eso si, si no quieren atraer todas las miradas nunca se les ocurra extender un plástico negro en la playa como mantel porque serán el centro de atracción, los franceses no están acostumbrados a este tipo de "excentricidades".

Descanso a orillas del mar
Los contras que se presentaron en realidad no son algo negativo sino aprendizajes, información que podría interesar a otrxs viajerxs y que por tanto no sobra contarlos. En primer lugar está lo que tiene que ver con el presupuesto, pues por ser una zona muy lujosa y turística, así mismo los precios son muy altos, por lo que es complicado encontrar un lugar económico para dormir o un lugar para comer. Por suerte nosotras cocinamos nuestra propia comida y pudimos sobrellevar este contra fácilmente. Mas difícil es solucionar el problema de la dormida, teniendo en cuenta que una noche en un camping para dos personas puede costar hasta más de 40 euros, además que por ser una zona de playa no es fácil encontrar un lugar para acampar. Por último, está el tema de la cercanía con la gente del lugar, en esta zona es imposible!! Está lleno de turistas que obviamente tienen cero interés en hablar contigo y menos en ayudarte. Así que si como nosotras quieres una experiencia más local, tal vez la costa no es el lugar ideal y valga la pena escalar un poco de montaña donde la gente suele ser más amigable.

Lujosas playas asinadas
Personas recogiendo nuestro hotel 
Hablando del hospedaje, en Mandelieu La Napoule, cerca de Cannes, tuvimos una experiencia curiosa de "camping". Ese día terminamos tarde de pedalear por lo que teníamos poco tiempo para encontrar un lugar para dormir, preguntamos en un camping y costaba 46 euros!!! si!!! 46 euros por armar una pequeña carpa por unas pocas horas :-\ Algo preocupadas después de conocer esos precios, seguimos por un largo rato buscando otro lugar, cansadas de nuestra búsqueda inoficiosa decidimos sentarnos en un parque a pensar calmadamente sobre nuestras opciones. En ese momento se estaba realizando una celebración, para lo cual habían armado algunas carpas de eventos con mesas y sillas, después de un rato la gente se empezó a ir y fue en ese momento cuando nos dimos cuenta que las carpas estaban ahí perfectamente dispuestas para que pudiéramos pasar la noche protegidas de la lluvia y de cualquier perturbación. Sabíamos que teníamos que salir temprano porque seguramente vendrían a recogerlas al otro día muy cumplidamente al estilo francés, y así fue, salimos como a las 6:45 y quince minutos después ya las estaban recogiendo mientras nosotras desayunabamos inocentemente en una banquita del parque.

Seguimos nuestro camino hacia la famosisima Cannes. Encontramos el teatro en reparación, sin embargo pudimos apreciar las huellas de las manos de los actores que han conseguido un lugar en este prestigioso pasillo de la fama. Más allá de esto el lugar no revistió mayor importancia ni interés para nosotras, gran parte de las playas eran privadas, imagino que muy costosas y estaban llenas de una impresionante cantidad de sombrillas asinadas, por lo que retomamos nuestro camino rápidamente.

Alfombra roja en Cannes


Después de Cannes venía nuestro gran objetivo: Niza! que además era uno de los grandes pros de la costa francesa pues nos hospedaría Yoanna, una viajera que había conocido hace dos años en Paraguay cuando fuimos hospedadas por la misma anfitriona de couch surfing (por cierto, gracias a Liz que hizo posible que nos conocieramos!!). 

Cicloruta de eurovelo
Una parte del camino a Niza fue muy tranquilo, encontramos una cicloruta increíble parte del proyecto eurovelo que planea conectar toda Europa con cliclovias. Esta era una de las mejores que habíamos encontrado hasta ese momento, lo que significaba avanzar sin complicaciones y rápidamente. Sin embargo, la cicloruta no duro tanto y más bien las cosas se tornaron un poco grises cuando empezó a llover y bastante grises cuando en cuestión de segundos empezó una tormenta, nuestra primera tormenta en plena carretera y sin darnos tiempo de nada. Fueron momentos de confusión, ya ni recuerdo si me puse el impermeable, si se lo puse a las alforjas, solo recuerdo que en el fondo se veía una caseta de comida como única esperanza de refugio, parecía cerca pero en verdad estaba lejos o me pareció eterno el camino. Avanzamos completamente empapadas y con muy poca visibilidad dado que estaba muy nublado, teníamos miedo de no ser visibles para los carros, pero llegamos. La señora que atendía nuestro anhelado lugar de refugio fue cero comprensiva con las circunstancias y no nos dejo esperar en la caseta, ya completamente mojadas dio igual esperar a un ladito a que descampara.


Una vez medio descampó continuamos hacia Niza, mojadas pero felices de saber que ese día teníamos un lugar a donde llegar. El sol salió de nuevo y Niza nos recibió con una excelente cicloruta. 

Después de la tormenta... mojadas pero felices :)
Definitivamente, todo sería más feliz si hubieran más ciclorutas conectando el mundo!!!! Eso fue lo que nosotras aprendimos viajando en bici por la costa azul.


No hay comentarios:

Publicar un comentario